A solo una semana de que 18 policías fueran echados por pedir mejores condiciones de trabajo, un nuevo hecho de inseguridad terminó con un disparo a quemarropa que de milagro no causó daños graves. Los delincuentes huyeron y están siendo buscados por la policía. El distrito vive un alza en la inseguridad, con tres casos de salideras bancarias en solo el último mes.
Un violento asalto frustrado en la tarde del sábado sorprendió a los vecinos de Ituzaingó, cuando un motociclista y su cómplice intentaron robarle a un hombre que llegaba a su casa. A pesar del disparo a quemarropa, la bala no causó heridas graves, lo que se atribuye a la baja potencia del arma utilizada.
El hecho ocurrió cerca de las 18:30 en la calle Quinquela Martín, cuando la víctima, de 35 años, estacionaba su camioneta VW Amarok. Mientras se disponía a bajar, un motociclista con un cómplice se acercó por la vereda y le ordenó abrir la puerta. Al encontrarla trabada, el ladrón disparó, dañando el vidrio del vehículo pero sin hacer daño a la víctima. La hipótesis de los investigadores es que el arma utilizada era un revólver de aire comprimido, lo que evitó una tragedia mayor.
Afortunadamente, el hombre reaccionó rápidamente y cerró la puerta a tiempo, poniendo su vida a salvo. Los delincuentes están siendo intensamente buscados por las autoridades. El fiscal Marcelo Tavolaro investiga el caso, que quedó registrado en cámaras de seguridad.
Mientras tanto, los vecinos del municipio exigen la reincorporación de los 18 policías que fueron desafectados la semana pasada por exigir mejoras salariales. La disminución de la cantidad de agentes en circulación se vincula directamente con el aumento de la inseguridad en el distrito.