Esta semana el Intendente Damián Selci presentó un proyecto para transparentar el trámite de las multas en Hurlingham y le pone fin a 30 años de arbitrariedades.
Por Osvaldo Janson
En el año 2018 el ex intendente Zabaleta sorprendió a la ciudad poniendo cámaras de registro de velocidad en todas las arterias sin anunciarlo y sin carteles identificatorios. A los pocos meses, miles de multas de altísimo valor empezaron a llegar a las casas de Hurlingham. El maslestar se convirtió en queja, ésta pasó a las calles y cientos de vecinos se congregaron en la puerta de la municipalidad para protestar. Parecía una clara medida recaudatoria. Aquel fue un hito de una larga historia de arbitrariedades y sospechas asociadas a las multas de tránsito y también a los comercios. La enorme mayoría de los vecinos de Hurlingham conocen alguna anécdota sobre los despachos de los juzgados de faltas aplicando o levantando multas sin criterio objetivo.
Selci lo sabe, por eso avanza con una ordenanza para dejar atrás esa falta de transparencia. Y el Honorable Concejo Deliberante está pronto a acompañarlo. Es que la semana próxima se tratará un proyecto del Intendente que reorganiza por completo los juzgados de faltas locales.
En un achicamiento de su estructura, se suprimen los dos juzgados, dotando de mayor control, más transparencia y menos lugar para las arbitrariedades. Así como funciona en CABA, el municipio contará con controladores de contravenciones. Hace pocos años, la vecina ciudad de Tres de Febrero siguió el mismo camino. Tiempo atrás, lo propio hicieron municipios como Tigre y Morón.
La primera reacción al proyecto vino del propio titular del Juzgado de Faltas 2 de Hurlingham. Xavier López, abogado especialista en derecho administrativo, maestrando en derecho penal y docente universitario, declaró: «Es un salto adelante en la modernización de la administración de justicia. La implementación de sistemas trazables que junto con el municipio venimos trabajando el último año y medio le da transparencia al juzgamiento de las multas. La reorganización permitirá una atención más ágil para los vecinos de nuestra ciudad».
En su proyecto el Intendente argumenta que, tras casi 30 años desde su creación, los juzgados presentan un “cuadro de situación crítico, caracterizado por opacidad en los procedimientos internos, falta de trazabilidad en la gestión de causas, existencia de expedientes formalmente concluidos pero sin sentencia dictada, acumulación de descargos pendientes de respuesta tanto en papel como por vía electrónica, procedimientos excesivamente dilatados por más de un año sin resolución a la fecha, y denuncias formales de maltrato, que comprometen severamente la dignidad administrativa de la estructura”.
A su favor, tanto la ciudad de Buenos Aires y distritos como Tres de Febrero y Escobar, implementan el mismo sistema que Selci propone para dejar atrás la opacidad y la arbitrariedad que primó los últimos años.
La presentación de Selci afirma que “dichas condiciones exceden la noción de irregularidades menores y configuran una estructura disfuncional que se ha desviado de los fines públicos que justificaron su creación, generando no solo daño operativo sino también deterioro en la confianza pública y en la imagen institucional del Estado Municipal ante la comunidad”.
“El principio de justicia eficaz y pronta, sostenido por el axioma de que justicia lenta no es justicia, se ve seriamente comprometido por la permanencia de dependencias que no resuelven causas dentro de plazos razonables ni ofrecen garantía alguna de imparcialidad, transparencia o trato digno a los ciudadanos que litigan o se defienden ante ellas”, concluye el proyecto.