Una multitud se congregó este lunes en Ituzaingó para un abrazo solidario en defensa del INTA AMBA, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria que, según denuncian, estaría a punto de cerrar sus puertas.
La movilización, impulsada por trabajadores y la comunidad, busca visibilizar el «estado de alerta a nivel nacional» que vive el organismo ante una inminente reducción de su planta de personal y la posible venta de tierras.
Gonzalo Pares, ingeniero agrónomo del INTA AMBA, dialogó con Radio Universidad y brindó detalles sobre la compleja situación. «Está a punto de salir un decreto que modificará el Consejo Directivo del INTA, que está creado por ley», explicó.
Según el ingeniero, el Gobierno busca obtener «paridad de votos en relación a los representantes del campo», y lo que es más preocupante, «sacan a las facultades de Agronomía y Veterinaria» del consejo. Esto, sumado al poder de desempate del presidente del INTA, implicaría que el Gobierno «pasaría a tener de algún modo el manejo más discrecional de presupuesto y los recursos humanos».
Pares alertó que el proyecto de la actual administración es «achicar en 15 personas la planta de personal del INTA, vender tierras, reducir agencias de extensión y demás». Una medida que, de concretarse, desarticularía la estructura del organismo a nivel nacional.

La preocupación es palpable en el INTA AMBA, que según Pares, en una reunión del Consejo Directivo de febrero, se anunció su cierre inminente. El ingeniero lamentó las consecuencias de esta decisión: «Tenemos un trabajo muy fuerte en zonas urbanas con huertas y granjas, con pequeños productores, con viveros, con escuelas y todo ese trabajo se termina».
El INTA AMBA cumple un rol crucial en el Conurbano, brindando asesoramiento y apoyo a una gran cantidad de pequeños y medianos productores que necesitan acompañamiento técnico y presencial.
«Queremos de algún modo seguir manifestando que estamos en contra de este cierre y que queremos que el INTA AMBA permanezca abierto«, enfatizó Pares, destacando la importancia de la institución en la producción primaria y en la mejora de variedades de hortalizas, trigo y arroz. «La mayor parte de los arroces que se consumen en Argentina tienen algún tipo de trabajo de mejoramiento del INTA», subrayó.

Finalmente, Pares reveló la existencia de «proyectos inmobiliarios dando vuelta» relacionados con las tierras del INTA. «Son terrenos muy bien ubicados, en un lugar muy interesante», afirmó. Si bien las tierras de Ituzaingó no figuran en el listado de terrenos que la presidencia del INTA busca vender (algunas fuentes hablan de 44.000 hectáreas en todo el país, otras de 27.000), la incertidumbre persiste sobre el destino de estos valiosos activos.