La finalización del establecimiento sanitario promete descomprimir el sistema de salud de Merlo y beneficiar a barrios históricamente postergados. Los secretarios de Delegaciones y Salud Pública del Municipio, Mauricio Canosa y Liliana Girgenti, junto al intendente Gustavo Menéndez, fiscalizaron el reinicio de las obras.
Este proyecto, anunciado a principios de 2023, había avanzado hasta el techado de la futura estructura, que se ubicará estratégicamente en el cruce de las calles Virgen de Copacabana y Artigas, justo al lado de la estación del Tren Sarmiento. Sin embargo, el cambio de gestión en el Gobierno nacional provocó un «corte de financiamiento», según explicó el propio jefe comunal, paralizando los trabajos durante 18 meses. Finalmente, este lunes 2 de junio, las máquinas volvieron a ponerse en marcha con fondos municipales.
“La obra pública en la Argentina está parada por el Gobierno Nacional o se hace a cuentagotas, pero nosotros, con mucho sacrificio y con recursos del municipio, estamos avanzando con este hospital”, reclamó en intendente.
“En esta etapa vamos a arrojar más de 360 metros cúbicos de material, porque se trata de una obra grande, de dimensiones muy importantes, con especificaciones técnicas que deben ser cumplidas al pie de la letra” afirmó el mandatario, al tiempo que adelantó que próximamente “se colocarán paredes de vidrio”.

El nuevo hospital será un pilar fundamental para la atención sanitaria en la localidad. Contará con una guardia activa las 24 horas para adultos y niños, servicios de diagnóstico por imágenes, estudios de laboratorio y una central de ambulancias. Todo esto, bajo un modelo de atención gratuita y de calidad, que garantizará el acceso a la salud para una vasta población.
La obra contempla la edificación de una estructura de 2.400 metros cuadrados y, además de su impacto sanitario, generará un importante impulso en el empleo local al contratar personal de la propia ciudad.
Pero el proyecto no se limita solo al hospital. En sus adyacencias, se emplazará una escuela agrotécnica y el «Parque de la Soberanía Nacional», una iniciativa que responde a una demanda vecinal de “más de 100 años”.
Estos espacios complementarios prometen transformar la zona, ofreciendo un anfiteatro a cielo abierto para proyecciones de películas, nuevas luminarias, mesas, bancos, hamacas, juegos inclusivos para niños y canchas de fútbol y básquet, consolidando un polo de desarrollo y bienestar para Mariano Acosta.
