El mes comenzó con una nueva ola de incrementos en servicios esenciales, transporte y alquileres que impactarán directamente en el poder adquisitivo de los ciudadanos. La política de ajuste mensual por inflación se consolida, afectando desde la luz y el agua hasta la salud y la educación.
Desde este martes, los bonaerenses y porteños enfrentarán alzas en tarifas de colectivo y subte, subas en las boletas de luz y agua, y nuevos incrementos en medicina prepaga y cuotas escolares. A esto se suma un fuerte ajuste anual en los alquileres bajo la antigua ley, consolidando un panorama económico desafiante para las familias.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las tarifas de transporte público experimentarán nuevas subas. Las líneas de colectivos gestionadas por Ciudad y Provincia de Buenos Aires aplicarán un aumento del 3,5% a partir del 1° de julio, sumándose al 7% ya implementado en junio por las líneas nacionales. El subte y el Premetro también registrarán un incremento del 3,5%.
Siguiendo la política de ajuste mensual por inflación, los servicios básicos también verán sus costos elevados. La luz, con Edenor y Edesur, sufrirá un incremento del 2,82%. El agua a través de AySA tendrá un aumento del 1%. En cuanto al gas, si bien el aumento aún no está definido, se confirmó que aplicarán una suba.
Por otro lado, las empresas de medicina prepaga también ajustarán sus cuotas en julio, con variaciones según la prestadora:
- Medicus: 2,65%
- Omint: 1,95%
- Galeno: 1,9%
- OSDE: 1,85%
- Hospital Italiano: 1,3%
- Swiss Medical: 1,25%
- Sancor Salud: 1,2%

En el ámbito educativo, las cuotas escolares también presentan alzas. En la provincia de Buenos Aires, el aumento será del 4,2% en julio, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, el ajuste es del 2,4%. Las familias afrontan así una suba acumulada del 11% en solo dos meses.
Además, en los servicios de internet y telefonía se estima que las compañías de telecomunicaciones implementarán aumentos en sus servicios de cable e internet de hasta el 5% según la empresa y el plan.
Finalmente, quienes firmaron contratos bajo la antigua Ley de Alquileres se enfrentan a una actualización anual del 66,1%, determinada por el Índice de Contratos de Locación (ICL) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), lo que representa un impacto significativo en el presupuesto familiar.