El Hospital Interzonal de Agudos Paroissien, en Isidro Casanova, incorporaba un angiógrafo y avanzaba en la ampliación de la guardia y en la construcción de una nueva unidad de cuidados intensivos.
El Hospital Paroissien de La Matanza presentaba importantes obras de ampliación en sus servicios críticos. A la instalación de una unidad de terapia intensiva y a la refacción del sector de emergencias, se sumaba la incorporación de un angiógrafo, equipo de última tecnología para estudios y tratamientos de enfermedades vasculares. El centro de salud se ubica sobre la avenida Brigadier General Juan Manuel de Rosas al 6000, en Isidro Casanova.
El jefe de Emergentología, Sergio Butman, explicó que el nuevo dispositivo estaba destinado a la práctica de hemodinamia y todavía no se encontraba en funcionamiento. Según detallaba, el angiógrafo permitiría diagnosticar patologías vinculadas a las arterias del organismo, como la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares isquémicos, las hemorragias cerebrales por aneurismas o las hemorragias digestivas.
Además de su valor diagnóstico, el equipo servía para realizar intervenciones: angioplastias, colocación de stents, embolizaciones y extracción de trombos en situaciones de urgencia. Para Butman, la adquisición representaba “una inversión sanitaria de gran impacto”, destinada a mejorar la atención de pacientes con enfermedades cardiovasculares y neurológicas, consideradas entre las más frecuentes de la población.