Después de 135 años, reemplazaron los rieles históricos por nuevos durmientes de hormigón en el ramal diésel del Tren Sarmiento. Los trabajos abarcaron un tramo de 35 kilómetros, ejecutados por tres empresas contratistas.
La renovación integral de las vías comprendió el trayecto entre las estaciones Las Heras y Lobos, donde se instalaron rieles nuevos y durmientes de hormigón. Según fuentes de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), los antiguos rieles, colocados en 1890, habían reducido la velocidad de circulación a menos de la mitad de la prevista originalmente.
En total, se intervinieron 35 kilómetros de vías, divididos en tres tramos a cargo de distintas empresas. En la estación Zapiola incluso se retiraron rieles de 1885, lo que reflejaba el deterioro del ramal, que en sus mejores años llegó a contar con 8 servicios diarios a Lobos, mientras que en los últimos tiempos apenas mantenía 4 debido al mal estado de la infraestructura.
La sustitución de los durmientes de madera por piezas de hormigón de 300 kilos marcó un cambio técnico clave. Representantes gremiales señalaron que la madera actual es de menor calidad y difícil de conseguir, mientras que el hormigón, aunque más costoso y complejo de instalar, garantiza mayor estabilidad y no tiene restricciones ambientales.
Las obras fueron ejecutadas por las firmas Herso–Ferromel, Rottio/Induvía e IPH. Entre los trabajos se incluyeron soldaduras de riel largo, armado de vía sobre terraplén, balastado y fijaciones. Con estas intervenciones, quedó renovado el último sector pendiente del ramal, que ya había sido modernizado en los tramos Merlo–Marcos Paz (2015) y Marcos Paz–Las Heras (2022).